Durante toda mi vida siempre he escuchado la palabra "integrar" como una acción que ayuda a que todas las personas estén integradas en un mismo ámbito, es decir, que no se les discrimine por sus diferencias. Ha sido ahora cuando me he dado cuenta de que, realmente, la palabra más adecuada para referirnos al trato igualitario entre todas las personas es "incluir".
La diferencia fundamental entre estos dos conceptos es que la inclusión
valora la diferencia como una oportunidad de enriquecimiento de la
sociedad basado en principios como la equidad, la cooperación y la
solidaridad, en cambio a un sistema de integración la diferencia se ve
como una característica determinante para pertenecer a un grupo
diferente, es decir, como a un subgrupo dentro del grupo grande.

“El concepto de educación inclusiva es
más amplio que el de integración y parte de un supuesto distinto,
porque está relacionado con la naturaleza misma de la educación regular y
de la escuela común. La educación inclusiva implica que todos los niños
y niñas de una determinada comunidad aprendan juntos independientemente
de sus condiciones personales, sociales o culturales, incluidos
aquellos que presentan una discapacidad. Se trata de un modelo de
escuela en la que no existen “requisitos de entrada” ni mecanismos de
selección o discriminación de ningún tipo, para hacer realmente
efectivos los derechos a la educación, a la igualdad de oportunidades y a
la participación.” HACIA EL DESARROLLO DE ESCUELAS INCLUSIVAS, UNICEF, UNESCO, Fundación Hineni
“Todos los niños y jóvenes del mundo,
con sus fortalezas y debilidades individuales, con sus esperanzas y
expectativas tienen derecho a la educación. No son los sistemas
educativos los que tienen derecho a cierto tipo de niños. Es por ello,
que el sistema educativo de un país es el que debe ajustarse para
satisfacer las necesidades de todos los niños y jóvenes.” B. Lindqvist, UN-Rapporteur, 1994
Además de los conceptos de integración e inclusión existen otros conceptos que, en mi opinión, creo que ya no debería de existir en ningún centro escolar.
Segregación: es la lucha de grupos, la impoisición
del que tiene sobre el que no tiene. Es el dominio de un sector social
sobre otros que dificilmente tendrán opciones de imponerse o cambiar su
status. Es la clasificación en segmentos bien diferenciados donde los
roles no pueden traspasar las fronteras de lo que decida el grupo
dominante.
Exclusión: va más allá de la segregación, no existe siquiera clasificación, solo
diferencias que impiden un mínimo de cohesión social. Los excluidos no
pueden encontrar similitudes en sus iguales , solo son eso, personas
fuera del sistema sin derechos y con nulas obligaciones, excepto las que
se imponen por ciudadanía, si es que para ellos existe la ciudadanía.
Hay centros educativos que se llaman; centros de integración, pero que, si seguimos las definiciones de integración e inclusión, vemos que realmente estos centros no son de integración sino de inclusión y, por lo tanto, deberían llamarse "centros de inclusión". Un ejemplo de este tipo de colegios es el centro Miguel Delibes de Leganés. Es un centro donde los niños con dificultades motoras son tratados iguales que los niños que no tienen esas dificultades. Estos niños aprenden a jugar con niños que, a lo mejor, no corren tanto como ellos, pero no les ven diferencia.
Un ejemplo clarísimo de la diferencia entre un niño que se ha criado toda su infancia en un centro inclusivo y un niño que no es que, cuando el niños que no lo ha vivido desde la inclusión ve a un niño en sillas de ruedas sienta lástima por él por no poder "jugar al fútbol", por ejemplo, mientras que el niño que si ha crecido en un ambiente inclusivo, no siente pena por el niño en silla de ruedas porque le ve como uno igual a él. Sabe que cada uno tiene sus propias dificultades, que todos somos diferentes pero a la vez iguales.
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